A nadie se nos escapa que la Marca para una organización, sea de la naturaleza que sea, da igual si es una empresa o una fundación o representa a una persona, es fundamental, ya no sólo para captar la atención del público que le interesa, si no para la viabilidad del proyecto. Teniendo en cuenta esto, el proceso de actualización de una Marca y sobre todo si está justificado, no es algo sencillo y sobre todo conlleva una gran responsabilidad por su gran repercusión. Debemos ser muy cuidadosos con lo que hacemos porque puede suponer graves perjuicios económicos o por el contrario efectos muy beneficiosos.

En este artículo no vamos a responder la pregunta qué es el rebranding, si no que veremos los diferentes motivos, razones por los que hacer rebranding, a través de ejemplos de Marcas que lo han hecho, les ha funcionado y que todos conocemos.

Primero vamos a abordar la diferencia entre rebranding y restyling, conceptos que son necesarios tener claros antes de llevar a cabo cualquier tipo de acción.

¿Es lo mismo rebranding que restyling?

En muchas ocasiones las diversas similitudes existentes entre los términos rebranding y restyling puede hacer que nos cueste diferenciarlos, o ni siquiera ser capaces de distinguir una cosa u otra. Pero en el fondo, apenas es comparable lo que una y otra técnica de marketing hacen por la Marca.

Podríamos decir que el restyling es algo mucho más superficial. Consiste en modernizar y adaptar la Marca a los nuevos estilos que predominan en la actualidad, pasando de tener una Marca de aspecto antigua a moderna. Hasta ahí llegaría el proceso de restyling.

Ejemplos de rebranding 1
El cambio de logotipo de la emisora de radio ‘Los 40 Principales’ constituye un claro ejemplo de modernización mediante un restyling

Como ya conocemos, la estrategia de rebranding va mucho más allá de modernizar el logotipo de una empresa. Su objetivo principal es adaptar la Marca para que sea lo más representativa posible de aquellos valores que la empresa quiera representar y transmitir a su público objetivo, para que empaticen con ella, se acerque y «compre la Marca». Esto debe conllevar desde el cambio del color del logotipo hasta el cambio de nombre, y por lo tanto de su dominio para que encaje con la nueva identidad de la marca.

Rebranding no consiste en actualizar según la modas en diseño gráfico existentes, aunque este también es uno de los motivos por los que podría arrancar un proceso de rebranding. Podríamos decir que el restyling es una parte del rebranding.

Ricardo Pazos CEO de Walterman

3 ejemplos de rebranding éxitosos

  • Instagram. Como todos sabemos, instagram es una de las redes sociales con mayor número de usuarios. Al observar que el público que se descargaba su app era cada vez de menor edad, decidió implementar algunos cambios en su imagen de marca.

Este rebranding es una muestra de las tendencias actuales de las marcas, de las cuales cabe destacar dos cualidades: sencillez y redondez. Como puedes ver, el actual logotipo de la marca cumple a raja tabla estos dos preceptos. Se busca un reconocimiento sencillo e incluso intuitivo de la Marca por parte del usuario.

No se trataba de adaptar el diseño del logotipo a las tendencias actuales del diseño gráfico, si no de hacer una reorientación estratégica para adaptar la Marca a su público objetivo deseado. Esto fue sólo una de las acciones que se llevaron a cabo, otras por todos conocidos, fue por ejemplo incluir en su app, también en la web, los reels o stories tal y como hace snapchat y tik tok, competencia que le está ganando la batalla, sobre todo entre el público más joven.

Ejemplos de rebranding 2
Evolución de los logos de Instagram
  • Correos: en el año 2019 el ente público, decidió simplificar todo lo que aparecía en su imagen de marca para generar una imagen más sencilla, más sostenible, más actual, que les permitiría adaptar su Marca al proceso de transformación digital en el que estaban y siguen estando actualmente.
Presentación del nuevo logotipo corporativo de Correos en 2019
  • McDonald’s. La sombra de la obesidad, de la mala calidad de los productos y del maltrato animal siempre ha rondado sobre las grandes marcas de comida rápida. McDonald’s, siendo la empresa de fast food que más factura en el mundo, puede ser un buen ejemplo de ello.

La multinacional americana decidió llevar a cabo un profundo, aunque simple, cambio en su imagen de marca al simplificar su logo, eliminando cualquier palabra, una técnica cada vez más común, y cambiando del color rojo al verde, que evoca a la sangre, a la pasión y, como no, a la carne, cada vez menos popular.

Muestra del rebranding llevado a cabo por McDonald's
Muestra del rebranding llevado a cabo por McDonald’s

El color verde, representa la naturaleza y el ecologismo, valores que deben perseguir por encima de cualquier otro, ya que el precio y lo americano hace mucho que dejo de ser tan atractivo como lo era para los adolescentes de los 2.000, los baby boomers, sobre todo para las generaciones más jóvenes.

Mediante este acto, a primera vista superfluo, la marca McDonald’s supo dar un vuelco a las ideas que despertaban en sus clientes, erigiéndose actualmente como una empresa que defiende los derechos de los animales y apoya a los pequeños ganaderos locales para contar con el mejor producto posible. En definitiva, justo lo contrario de todo aquello de lo que se le acusaba en el pasado.

Esto, junto con el cambio de aspecto de sus establecimientos, relacionando la marca con famosos cocineros y por tanto aportando calidad e innovación en sus productos y en el cocinado, con publicidad apoyando a la industria local, entre algunas de las acciones de marketing que se están haciendo, han construido una Marca, o al menos lo están intentando, no con pocos beneficios también económicos, empatizando en mayor medida con el cliente actual, muy preocupado por el desarrollo sostenible y el respeto al medio ambiente.

Queda patente con estos tres ejemplos que, por muy instaurada que esté una Marca en el mercado, en la práctica totalidad de las ocasiones va a necesitar de la realización de diversos cambios en ella que eviten un estancamiento o la generación en el público de una sensación de anacronismo con respecto a la misma, al no casar con el momento ni el lugar donde se comercializa sus productos o servicios.